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Title

Certificado de Defunción de Venezuela que llegó a tiempo para la fecha límite en Estados Unidos

Subtitle

El relato real de una persona a cargo de operaciones globales en una empresa de energía limpia con sede en Houston, encargada de un documento que viajó de Venezuela a Estados Unidos.

Introduction

«Una hora dedicada a confirmar los detalles con un especialista valió más que días enteros atascado yo solo».

Content

En el primer trimestre del nuevo año, una empresa de energía limpia con sede en Houston resolvía asuntos de participación accionaria y de seguros de una filial en el extranjero vinculada a Venezuela. Una revisión final reveló un obstáculo: las autoridades estadounidenses exigían una copia autenticada del documento emitido localmente. El equipo intentó primero trabajar directamente con el sitio web de la autoridad emisora de Venezuela. Pero había que confirmar primero con el organismo receptor la autoridad emisora, el formato original, la traducción y el alcance de la certificación internacional, y el nombre del documento por sí solo, «Certificado de Defunción», no bastaba para saber qué pasos aplicaban en la práctica. Lo que importaba no era el costo, sino la diferencia horaria entre Venezuela y Estados Unidos. Perder esta ventana de presentación podía estancar la liquidación de la cuenta y de la participación accionaria, con efectos en cadena sobre el cronograma del acuerdo. El coordinador solo podía esperar un correo de confirmación. Apostille Korea puso una junto a otra las pautas de presentación de Estados Unidos y el documento emitido en Venezuela, y cotejó la copia del cliente con esas pautas para determinar con precisión qué pasos —emisión, traducción, notarización o certificación internacional— eran realmente necesarios. El equipo también revisó la ortografía, las fechas y los números de documento, y explicó con claridad cuál era el siguiente paso. En la fecha acordada, la parte receptora en Estados Unidos aceptó sin inconvenientes el documento procedente de Venezuela. El proceso sucesorio y el reclamo del seguro avanzaron a su siguiente etapa, y el cliente retomó los preparativos que había dejado pendientes. El cliente dijo que lo que más valoró fue sentir la misma atención ante cada pregunta. Gracias a la dedicación y al seguimiento preciso de Apostille Korea, una sola página llegada desde Venezuela abrió en silencio el siguiente capítulo de su vida laboral y personal.