← Volver a la listaHistorias
Title
El Paso que Faltaba en el Diploma con Destino a Japón
Subtitle
Caso real de una clienta particular residente en Dallas que preparaba un documento de Estados Unidos para presentarlo en Japón.
Introduction
«Lo difícil no fue el papeleo en sí, sino no estar segura de tener el orden correcto.»
Content
Una semana antes de fin de año, Hannah, residente en Dallas, se acercaba a la fecha de verificación de admisión o de elegibilidad laboral en Japón. Las instrucciones finales agregaron un nuevo requisito: el documento, emitido en Estados Unidos, ahora debía presentarse con legalización internacional.
Durante días, Hannah mantuvo abiertas las páginas de los organismos pertinentes de Estados Unidos, tratando de armar el orden correcto para tramitar el diploma. Al final, había que resolver el formato de la copia emitida, si la notarización debía hacerse primero, y qué oficina se encargaba realmente de la apostilla. Un solo rechazo podía haber reiniciado todo el cronograma.
El plazo en Japón tampoco daba mucho margen. Si el documento llegaba tarde, la revisión pasaría al siguiente período de admisión: meses de espera, otra vez desde cero. Sin saber por dónde empezar, los mismos archivos se volvían a abrir una y otra vez.
Apostille Korea comenzó revisando con cuidado el estado del documento emitido en Estados Unidos. A partir de ahí, el equipo confirmó la autoridad emisora y la autoridad firmante, y trazó la secuencia necesaria de notarización y apostilla. Las diferencias de ortografía que podían causar problemas en Japón se detectaron a tiempo, antes de que se convirtieran en un problema real.
El Diploma terminado, procedente de Estados Unidos, llegó al contacto en Japón dentro del plazo previsto, y la matrícula, o el primer día de trabajo, se aceptó justo a tiempo. Tampoco la verificación posterior se alargó.
Una vez aceptada la presentación, la clienta dijo que por fin podía anotar en el calendario las próximas fechas en Japón sin pensarlo dos veces. Lo que dejó la atención cuidadosa y receptiva de Apostille Korea fue una sensación de alivio mayor que el propio trámite del documento de Estados Unidos.
