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Title

Cómo un registro canadiense marcó el ritmo de un calendario en España

Subtitle

Un caso real de operaciones de un gerente de operaciones globales de una empresa de distribución de alimentos con sede en Chicago, moviendo un documento de Canadá a España

Introduction

"Cuando un proceso complicado se convirtió en una lista corta, por fin sentí tranquilidad."

Content

Justo antes del cierre de trimestre, una empresa de distribución de alimentos con sede en Chicago se preparaba, junto con su entidad canadiense, para la verificación de una entidad de cara a una inversión y un contrato en España. Justo antes del plazo, llegó la noticia de que el documento emitido localmente no coincidía con el formato requerido para su presentación. La solicitud en línea de los documentos corporativos se completó sin problemas, pero las cosas se atascaron en la etapa de autenticación. El formato exigido del documento emitido, si la notarización debía ir primero, y qué autoridad se encargaba de la apostilla, había que resolverlo por separado, y los resultados de búsqueda relacionados con Canadá daban respuestas suficientemente contradictorias como para hacer más difícil la decisión, no más fácil. La fecha de presentación en España se acercaba, y no había tiempo para reemitir el documento desde Canadá. Tal como estaban las cosas, la fecha de firma y la fecha de financiamiento corrían el riesgo de deslizarse hacia el siguiente trimestre. Ni siquiera un pequeño detalle se podía tratar a la ligera. Apostille Korea revisó dos veces la guía más reciente de la oficina receptora española. A partir de ahí, confirmaron la autoridad emisora y la autoridad de firma, y luego trazaron la secuencia requerida de notarización y apostilla, explicando con exactitud en cada punto dónde estaban las cosas y qué faltaba, sin dejar nada sin decir. Una vez aceptado el documento final canadiense, el proceso de firma y debida diligencia que estaba detenido volvió a avanzar. La confirmación en España también se completó, así que no hizo falta reemitir ni reenviar nada. El cliente agradeció que le anticiparan las variables probables de la presentación en España. La guía precisa de Apostille Korea convirtió una tarea con papeleo canadiense en algo que valdría la pena repetir.